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How to tell silver from alpaca (and why it matters)

Three simple tests to identify genuine silver versus alpaca, silver plate, and white metal. Hallmarks, weight, sound, and what they reveal about a piece's real value.

Antiga··9 min read

La confusión entre plata y alpaca es uno de los errores más frecuentes en el mercado de las antigüedades. La alpaca — también llamada plata alemana, plata nueva, metal blanco o maillechort — es una aleación de cobre, zinc y níquel que imita convincentemente el aspecto de la plata. No contiene plata en absoluto. Y sin embargo, piezas de alpaca se venden a diario como plata a compradores que no conocen la diferencia.

Qué es exactamente la alpaca

La alpaca es una aleación inventada en el siglo XIX en Alemania (de ahí "plata alemana"). Su composición típica es 60% cobre, 20% zinc y 20% níquel. Es más dura que la plata, más resistente al rayado y considerablemente más barata. Se utilizó masivamente para cuberterías, bandejas, candelabros, marcos y objetos decorativos desde mediados del siglo XIX hasta bien entrado el XX.

La plata de ley, por contra, es una aleación de plata (al menos 800 o 925 milésimas) con una pequeña proporción de cobre u otro metal para darle dureza. La plata 925 (sterling silver) contiene un 92,5% de plata pura.

Las tres pruebas que funcionan

1. Las marcas de contraste (punzones)

Esta es la prueba definitiva. La plata de ley lleva siempre un sello de garantía estampado por una oficina de contraste. En España, las marcas incluyen el número de milésimas (925, 916, 800) y un sello con la cabeza de un animal o una estrella, según la época. En Francia se usa la cabeza de Minerva; en Inglaterra, el león pasante. La alpaca no lleva nunca un sello de contraste oficial. Puede llevar inscripciones como "ALPACA", "EPNS" (Electroplated Nickel Silver), "PLATA MENESES", "METAL BLANCO" o simplemente no llevar nada.

Busque el punzón con una lupa de 10 aumentos en las zonas menos visibles: la base de un candelabro, el reverso de una bandeja, el interior de un anillo. Si no encuentra punzón de contraste con milésimas, lo más probable es que no sea plata.

2. El peso

La plata es significativamente más densa que la alpaca. La densidad de la plata es de 10,49 g/cm³; la de la alpaca, entre 8,4 y 8,9 g/cm³. En la práctica, esto significa que una pieza de plata auténtica se siente notablemente más pesada en la mano que una pieza de alpaca del mismo tamaño. Tome dos cucharas de tamaño similar: la de plata pesará más. Con experiencia, este tacto se vuelve instintivo.

3. El sonido

La plata produce un sonido claro, agudo y sostenido cuando se golpea suavemente — similar a una campana pequeña. El sonido reverbera durante uno o dos segundos. La alpaca produce un sonido más apagado, corto y metálico, sin reverberación. Golpee suavemente la pieza con la uña o con un lápiz y escuche: la diferencia es audible incluso para un oído no entrenado.

Pruebas complementarias

La plata se oxida formando una pátina negra (sulfuro de plata) cuando se expone al azufre del aire. La alpaca también se oscurece, pero tiende a un tono verdoso debido al cobre de su composición. Si limpia una zona pequeña y observa un brillo amarillento debajo de la pátina, es probable que sea alpaca o cobre plateado.

El test del imán es rápido pero no definitivo: ni la plata ni la alpaca son magnéticas. Pero si una pieza es atraída por un imán, no es ni plata ni alpaca — es acero plateado.

Lo que significa para el valor

La diferencia de valor es sustancial. Una bandeja de plata del siglo XIX puede valer entre 200 y 2.000 euros dependiendo del peso, la factura y el orfebre. Una bandeja idéntica en alpaca vale entre 15 y 50 euros. El material no es todo — hay piezas de alpaca de gran calidad artística y valor decorativo — pero la honestidad en la identificación es fundamental para una transacción justa.

En Antiga, todas las piezas de plata llevan identificación de material verificada. Cuando un vendedor indica "plata", debe poder demostrar las marcas de contraste o especificar las milésimas. La transparencia en los materiales es uno de los pilares de la confianza en el mercado de las antigüedades.